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Por: Mariana Gómez y Eugenia Araiza

Si nos lees desde otras regiones del planeta, queremos primero explicarte a qué nos referimos.

Guido Gómez de Silva definió, en su Diccionario Breve de Mexicanismos quizá a la perfección, el término “gacho”.  (Del español gacho, encorvado, torcido, derivado del verbo agachar inclinar, encoger.) adj. Malo, feo, desagradable.| bien gacho. loc. Muy desagradable. || ¡qué gacho! loc. ¡Qué feo!

Pero, lo cierto es que el español en nuestro país tiene también que ver con situaciones y tonos. No es lo mismo entonces decir “qué gacho eres” con cara y tonalidad de ofendido a “qué gacho” con un gesto y tonalidad de tristeza o lástima.

El Poder de las Palabras

Y es que ya hemos hablado antes del poder de las palabras y el lenguaje y, especialmente cuando hablamos de condiciones de salud, el lenguaje y la narrativa de los otros llevan una tonalidad que con tristeza y, muchas veces sin mala intención, genera estigma, y causa lástima.

Hay respuestas que socialmente se han ido permitiendo y con mucha frecuencia quien no conoce lo que es vivir con una condición que expone con quien está entablando una conversación no puede evitarlas. Escuchamos cosas como “oye yo no sabía, pobre de ti”, “qué mala onda”, “no se te nota” que por un lado son expresiones de alguien que escuchó claramente lo que dijimos y puso la suficiente atención como para interesarse pero por otro pueden resultar hirientes pues la lástima no es algo que nadie quiera generar. Al menos nadie que viva con diabetes.

Tres Consejos Prácticos

  1. Si te aplican el “qué gacho” o “ay, mi vida, pobre” aquí hay tres consejos que queremos darte.
  2. Se comprensivo y paciente: Recuerda que tu interlocutor seguramente no lo sabe. La diabetes, de sus diferentes tipos está rodeada de mitos. Sabemos que no es agradable recibir estos comentarios pero piensa que muchas veces son expresiones que además de expresar falta de conocimiento sobre nuestra condición de vida expresan interés. No todos somos capaces de expresar interés o apoyo de forma inteligente cuando se nos presenta una noticia impactante (como cuando alguien nos comenta que vive con una condición de vida sobre la cuál solo hemos escuchado cosas malas).
  3. Si quieres, aprovecha el momento: Algunas veces intentamos cambiar el tema velozmente, otras veces nos sentimos incómodos y otras veces optamos por convertirnos en educadores en diabetes La verdad es que estas, son oportunidades interesantes y perfectas para explicar un poco sobre lo que significa vivir con diabetes y derrumbar uno que otro mito.

Aprende del momento: Piensa que quizá nosotros también hayamos hecho algo similar en otros contextos y que así es como se ha sentido nuestro interlocutor. Aprender en carne propia lo importante que es elegir nuestras palabras es siempre muy enriquecedor.

Un Recordatorio

A pesar de que todos conocemos al menos a un par de personas que viven con algún tipo de diabetes, pocos son expertos. Tú y nadie más que tú eres eres experto en tu vida.

Agradece el comentario pues estas son las situaciones que te enseñan, en la vida a ser valiente y seguramente tu comentario ayudará a que esa persona cambie su uso de lenguaje la próxima vez que se encuentre en una conversación con alguien que al igual que tú vive con diabetes.

Nota del editor: este artículo también podrás leerlo en Beyond Type 1 en Espanol.

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